miércoles, 6 de enero de 2010

1 de enero 2010

Alguien se lo hubiera imaginado? necesito propósitos altos aunque mi salud esté por los suelos. Yo creí morir ahí por marzo del año pasado, prefiero no hablar mucho de ello por el momento, aún no estoy sano. Y duele. Y estoy vivo. eso importa, que si no, todos duermen ahora y me dan ganas de ir a despertarlos y abrazarlos. Soy capaz de adivinar sus reacciones. Dafne: mamá, me molesta pollo. Paty se tallaría los ojos y me devolvería el abrazo: Estas de lagrimita o qué. mi padre diría: ahora tú, te pasas...reiría, me palmearia fuertela espalda e iríamos a caminar. Mi madre dudaría entre rendirse al abrazo o cambiar el tema ( el tema es por cierto amor y agradecimiento hacia las personas que han estado tanto conmigo) pero terminaría rindiéndose, descansando un rato. A Nayeli tendría que irla despertar a casa ajena, eso sería raro...Alejandro me empujaría y diría: cómo entraste, estás borracho? Esos dos hermanos ya no viven con nosotros. Tampoco está Diego más, mi hijo; vive en Alemania, en Sankt Wendel con Claudia y su amor número setecientos cincuenta que tiene por cierto más o menos esa edad, bueno exageré con los setecientos. andan de moda los viejitos alemanes así como andan de moda los euros y la permanente etiqueta de nativa mexicana busca extranjero que la realice y le ayudé a mejorar la raza. Para mí está de moda la juventud, aunque sea por contagio como decía Benedetti y despuès de él miles incluido yo: las enfermedades, las letras, la juventud, todo se contagia. empieza el año, se acaba mi vida, las calles lucen vacías, sopla viento frío. Quiero ir a correr, marcarle a mi hijo, apostarle a los tazones colegiales, no quiero prender la tele; eso es lo triste del asunto, que a pesar de lo que me pasa mis hábitos no se modifican; primero vivía como vivía por indiferencia y miedo y ahora porque estatristeza profunda y sepultada logra filtrar su voz hasta mí y decir: no hay algo que valga la pena si no estás sano, si no hay futuro, nunca lo hubo pienso. Vecinos escuchan música y la cantan a viva voz, no envidio su despertar nocturno cuando al fin se vayan a dormir, probablemente se sientan como yo.
Perder peso, ganar dinero, aprender algo diario mientras tenga tiempo, ver una pelicula, encontrar a la musa, viajar, perder el miedo. Aprendizaje de hoy: uno de los integrantes de Illia Kuryaki and the Valderramas es hijo de Luis Alberto Spinetta.

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